¿Lograste reconocer la letra o alguna de estas canciones? Quizá se te hicieron conocidas pero no supiste de cuales se trataba (al final incluyo la lista de estas canciones y su interprete), no importa, lo relevante en esta ocasión es que al momento que las leías te ibas dando cuenta que quizá forman parte de tu background musical. ¿Te fijaste que todas tienen algo de dolor en su contenido? ¿Has notado cuantas canciones de este estilo hay? ¿Por qué tienen tanto éxito?
Hace unos días publiqué algo sobre la identificación y la conexión con la música; la respuesta a varias de las preguntas hechas arriba podría estar precisamente en esa publicación pues, como ahí dije, uno convierte las melodías en parte de sus predilecciones dependiendo de que tanto nos conectemos con el sentimiento transmitido. Ahora, puede que hayamos sufrido como en las letras que presenté o que simplemente alcancemos a entender el mismo dolor, para este último caso contamos con el beneficio de ser mexicanos. Y es que no podemos negar que nos gusta sufrir, nos gusta exagerar lo que nos sucede, creemos y nos encanta repetir que los dioses de la fortuna nos dan la espalda, estamos seguros que este dolor será insuperable e incluso que no merecemos tanta desgracia.
¿Qué por qué lo digo? Pero si es obvio, José Alfredo nos legó esto en su vasta colección de canciones de mariachi escritas. No nieguen que letras como:
Porque yo a donde voy hablaré de tu amor como un sueño dorado y, olvidando el rencor no diré que tu adiós me volvió desgraciado.
Cuando ya de tu orgullo no te quede ni gota y la luz de tus ojos se comience a apagar, hablaremos entonces del amor de nosotros y sabrás que mis besos, los que tanto desprecias, van a hacerte llorar.
Si yo te hubiera dicho “no te vayas” que triste me esperaba el porvenir, si yo te hubiera dicho “no me dejes” mi propio corazón se iba a reír.
Si encuentras un amor que te comprenda, y sientes que quiere más que nadie, entonces yo daré la media vuelta y me iré con el sol cuando muera la tarde.
contienen esos elementos para que terminemos diciendo “pobre tipo, cuánto sufre” o “¡caray!, eso es dolor“ e incluso lleguemos a sentirnos en ese nivel de sufrimiento.
Antes de continuar quiero que quede claro que no estoy afirmando que siempre somos así, o que todos actuamos, pensamos o sentimos de este modo, ni que toda la música mexicana ni todas las canciones de mariachi traten únicamente de sufrimiento.
Bueno, prosiguiendo con lo antes dicho; nos gustan ese tipo de canciones, porque no solo en la música vernácula las encontramos. Otras agrupaciones que resultan bastante exitosas en nuestro país también incluyen en su repertorio canciones “de dolidos”:
Siento que me quieres hoy, creo que mañana ya no.
No me digas que me quieres, que me adoras, que me amas, que ya no te creo nada.
The more you ignore me, the closer I’ll get.
Y decían que bonito era vernos pasear, queriéndonos infinito, pensaban “siempre será igual”.
Es que me mata tu ausencia y haberte querido tanto.
Y es verdad, soy un payaso, pero que le voy a hacer si uno no es lo que quiere sino lo que puede ser.
I know you’ll be a star in somebody else’s sky, but why can’t it be mine.
Quizá sea mejor que quedes así, lejana y real… quizá soy difícil y yo no lo sé y tú lo descubras y duela después.
Mujer, no me dejes así, no me dejes tan solo, no quiero sufrir; vivir todo este tiempo sin tu amor me ha sido tan difícil porque estoy herido por un aguijón que es todo tu cariño.
Pero, ¿por qué nos gusta sentir sufrimiento de más?, ¿por qué ese afán de tirarnos al drama? ¿de verdad hemos pasado por eso como para identificarnos?, ¿o acaso es qué estas canciones logran transmitirnos tan bien esos sentimientos que casi podríamos asegurar que luego de escucharlas ya lo vivimos? En mi opinión van de la mano dos factores, el primero de ellos tiene que ver precisamente con esta última pregunta y el segundo con nuestra cultura. La capacidad de que nos hagan sentir algo que no hemos vivido la valoramos mucho y consideramos virtuoso a quién es capaz de hacerlo, por eso cuando "nos llega" una canción es más fácil que sea con la transmisión de sentimientos depresivos, porque una situación que evoca algo tan profundo como la derrota y/o el abandono sin que nos haya ocurrido determina una gran capacidad de recreación. Por el contrario si ya vivimos algo parecido, entonces será más fácil recordarlo y asociarlo, de exagerarlo; es aquí donde entra la cultura, vivimos en un país que ha sido invadido, que fue conquistado y dominado por una cultura (la española) que a su vez también lo fue (por los árabes, romanos, etc), que antes de eso probó las mieles de ser el vencedor (los aztecas y mayas) o que siempre han sido vencidos (tlaxcaltecas y otros pueblos sometidos por los grandes imperios mesoamericanos).
Añoramos el éxito antes tenido, o el nunca alcanzado. Recordamos bastante, nos anclamos de más en el pasado. Estamos seguros de que se nos debe algo, reconocimiento, gloria, felicidad. Entonces nos formamos la idea de que realmente sufrimos y eso nos identifica con las canciones depresivas, y el resto del sentimiento nos lo transmite la melodía y eso lleva a un alto grado de estima de la misma.
Para ya no hacer más largo este cuento, aceptémoslo, elegí canciones y grupos que tienden a tirarse a la depresión pero eso no cambio el hecho de que nos gusta hacernos los sufridos, terminar bebiendo y “compartiendo” el dolor. Léanse El laberinto de la soledad, fíjense en la cantidad de rolas tristes que tienen, dense cuenta cuales son las canciones que más profundas y llegadoras les parecen a ustedes y a la gente que los rodea. Disfruten la transmisión de sentimiento y dolor que hay en estas canciones solos o con alguien que los haga sentirse comprendidos, acompañénlas con su bebida y ambiente preferido, y si logran conectarse y/o identificarse al máximo pues chillen con gusto y sin pena, total que de raro tiene que los vean llorando por...
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Canciones del primer párrafo:
Crimen (Gustavo Cerati). No (Alejandro Fernández). High and dry (Radiohead). Un osito de peluche de Taiwán (Auténticos decadentes). Flaca (Andrés Calamaro).
Canciones de José Alfredo Jiménez:
Un mundo raro.
Cuando nadie te quiera.
La noche de mi mal.
Media Vuelta.
Resto de las canciones:
Siento que (Jumbo).
Ingrata (Café Tacvba).
The more you ignore me (Morrisey).
Infinito (Enrique Bunbury).
Mareo (Babasónicos).
Payaso (José José).
Black (Pearl Jam).
Se cuenta de ti (Silvio Rodríguez).
El aguijón (Fabulosos Cadillacs).
Qué de raro tiene (Vicente Fernández).