Mostrando las entradas con la etiqueta relatos de tu entrenamiento en Servicios de Inteligencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta relatos de tu entrenamiento en Servicios de Inteligencia. Mostrar todas las entradas

martes, marzo 03, 2009

de vuelta a la acción

Han pasado varios meses desde que fingiste tu desaparción. Sin duda te seguirán buscando, pero sin el mismo empeño. Durante este tiempo te has mantenido escondido, al asecho, a la espera del siguiente movimiento. Tu apariencia cambió, pero eso ocurre con frecuencia. Es una época lluviosa y buscas un lugar tranquilo donde leer y tomar un café, o quizá un te, aun no sabes, pero necesitas algo para no llamar la atención mientras esperas a alguien que te ayudará a descubrir quién te había tendido esa trampa dentro de la Agencia.

No pasa mucho tiempo cuando llega, te extiende un chip, y un papel con un número telefónico. Cruzan una mirada y entiendes que será la vía de comunicación, memorizas el número y lo guardas un instante, luego lo quemarás.

Platican, de un supuesto viaje suyo por Francia, y al cabo de una media hora se despide "olvidándo" un bolso con documentos. Son tus nuevas identificaciones, algunos datos sobre tu pasado, e instrucciones que complementan lo que la charla recién concluida dejo entrever. Dos días te quedan para memorizar tu nuevo rol, dos días e iniciará una etapa como infiltrado en un Centro de Investigación.

miércoles, febrero 11, 2009

regresando

Te levantas y empiezas a hacer arreglos para conseguir algunos vuelos, todos de ida, el primero de ellos parte algo más al norte de donde estás hacia un pais del Caribe. Desayunas con calma mientras esperas a que la Agencia intente localizarte, el contacto debe haber habierto el casillero ya e informado que tiene lo acordado.

Recibes la llamada e informas que viajarás pronto a las oficinas de la Agencia. Tomas tus pertenencias y acudes a la estación de tren y compras dos boletos, uno a tu nombre y el otro a nombre de un desconocido cuya identificación extrajiste mientras viajabas en el transporte público de la ciudad. Aparentas abordar el tren que corresponde al pasaje a tu nombre, incluso dejas tu equipaje con la computadora que te dio la Agencia (luego de haber borrado toda la información), pero al final te quedas en el anden y vuelves para tomar otra dirección; quieres que quede un registro de la ubicación que tenías y un destino, será el último punto donde podrán rastrearte hasta que reaparezcas.

Con nombres falsos llegas al Caribe, de ahí un crucero, un viaje en balsa, otro avión, autobuses y un avión más para continuar por Centro América, en la frontera sur con tu pais al cual entrarás de manera ilegal. ¿La idea? Simple, aprovechando estas dos semanas has cambiado de apariencia y con la información que posees... bueno, algo se te ocurrirá, lo importante es que ya caminas por la selva y pronto podrás integrarte a un tour que te llevará a alguna ciudad con estación de autobus.

miércoles, enero 28, 2009

sobres

Sabes que has actuado fuera de lo establecido, pero no te quedaba otra alternativa distinta a buscar tu protección primero, ahora quieres asegurar que el contenido del microdispositivo de almacenamiento sea el adecuado y así lo haces. Extraes de tu mochila tu computadora portátil y conectas el microdispositivo, introduces la contraseña y al comprobar que no has sufrido otro engaño tomas uno de los teléfonos que compraste en el viaje y realizas una llamada. No pasarán ni diez minutos cuando un mensajero coloque el sobre con las instrucciones justo donde habías dejado el otro con la nota "wait, you'll receive what you are looking for".

Desciendes del tren antes de llegar al destino y abordas otro con dirección distinta, te diriges a tu base de operaciones. Sabes que en la Agencia va a causar revuelo tu decisión de no dar a cambio lo que debías. Desechas el teléfono que recién usaste y tomas uno nuevo, decides anticiparte y marcas a la Agencia para informar que en menos de una hora, si el contacto es hábil, tendrá lo acordado y tú estarás volando de vuelta al cuartel en un par de días. Esquivas un poco el regaño, pero no te la crees, sigues sospechando.

Algunas horas después llegas a tu dormitorio, y haces un respaldo de la información a pesar de que sabes que va contra las reglas. Sales a tomar un poco de aire y antes de desechar otro teléfono lo ocupas para solicitar una nueva entrega, si el contacto hizo bien su trabajo estará en la que era tu habitación en la ciudad del intercambio y habrá encontrado el boleto de autobus que parte la mañana siguiente de vuelta a la capital. Imaginas lo que ocurrirá en unos minutos: el contacto, pensando en qué salió mal y en si debe hacer caso a las instrucciones y abordar el autobus, escuchará un crujir en el pasillo y luego un golpeteo en su puerta; un sobre se deslizará por debajo de ésta y luego se escucharán unos pasos alejarse; el contacto se levantará, tomará el sobre, y dudando abrirá la puerta pistola en mano y con sumo cuidado; mirará por el pasillo, cerrará la puerta, tomará el sobre, lo abrirá y al leer las instrucciones y ver la llave se convencerá que no le queda otra, obedecerá el juego y mañana buscará el casillero número 434 de la estación de autobuses de la capital.



domingo, enero 25, 2009

el intercambio

La calle se ve agitada, haz elegido una hora y zona concurrida para hacer contacto. Quieres huir rápido y la muchedumbre te servirá para perderte, te instalas en la ventana del cuarto de hotel que alquilaste unas horas antes y esperas a que aparezca el contacto, esta vez sí habrá señal y tú la haz elegido para tener mayor control.

No pasa mucho y te das cuenta que la bolsa de papel de una cadena de hamburguesas con una marca negra ha sido depositada rápida y ágilmente al lado del bote de basura. Sales y tomas la mochila y el sobre que llevas contigo. Caminas pero das un doble rodeo a la calle para distraer a posibles observadores sobre tu procedencia. Tomas rapidamente la bolsa y dejas un sobre en su lugar.

Avanzas y entras en una cafetería, antes de ordenar, desechas la bolsa de papel pero guardas el contenido en uno de los bolsillos de tu abrigo. Sabes que no tardarán en darse cuenta que el sobre no contiene lo que habían acordado y revisas que el microdispositivo de almacenamiento al menos parezca estar en buen estado, la información la revisaras luego, ahora no hay mucho tiempo y tomas tu café y sales con prisa hacia la estación de trenes, es tiempo de comprar otro boleto, o un par quizá...

domingo, enero 04, 2009

acomodando el tablero

...es de madrugada cuando llegas al hotel donde te quedabas, entras a tu habitación sigilosamente y cuidando que el sistema de seguridad no te detecte. Cambias tu ropa, y recuperas lo escencial entre lo que se encuentra un kit de identificaciones. Haces parecer que ha ocurrido un robo y desapareces.

Abordas un autobus hacia el noreste, buscas una ciudad más grande para perderte con mayor facilidad. A tu llegada tienes casi nula idea de qué paso sigue, ni a dónde moverte, es aquí cuando ese entrenamiento en geolocalización rendirá sus frutos o al menos eso quieres pensar.

No pasa mucho cuando ya estás caminando con soltura por las calles que rodean la que ha de ser tu nueva base de operaciones. Te comunicas con la Agencia para pedir que ubiquen al contacto de nuevo, tú defines la ubicación, la cual no será en la ciudad donde te encuentras sino en una tercera. Tratas de que parezca que sigues el plan alterno que te fue impuesto.

Preparas una jugada en el tablero, pero por el momento debes asumir la posición de muchas de las piezas. Calculas tiempos, distancias, riesgos. Analizas rutas de salida, y obtiene dos pasajes de autobus, y uno de tren, todos de ida. La idea es arribar a tu encuentro con el contacto desde un punto que no delate tu ubicación actual, también prevees y alquilas una habitación desde la cual puedes percibir movimiento en el punto de encuentro y asegurarte que este será seguro. Haces todo conforme al plan y notificas a la Agencia que te encuentras a poco tiempo de ver al contacto, obtendrás el microdispositivo de almacenamiento y volverás al día siguiente, a menos que algo saliera mal...




martes, diciembre 30, 2008

¿qué plan seguir?

...abordas el tren y cambias de línea unas cuantas veces para perder a quien pudiera estar siguiéndote. Necesitarás dejar tu alojamiento y buscar uno nuevo, pero piensas que es más prudente no volver esta noche ni delatar tu ubicación, tampoco sería bueno comprometer a los amigos, por el momento es mejor continuar por tu cuenta, sin ayuda.


De pronto tu teléfono suena y dudas si debes responder, pero lo haces. Escuchas con atención buscando una intención oculta, algo que revele si existe conexión con lo ocurrido. Parece que dentro de la Agencia ya están al tanto y te proponen un plan alterno. Demasiado pronto para que sepan, te han mantenido vigilado o te tendieron una trampa.


Queda poco dinero y no quieres usar trajetas de crédito, pero te las arreglas para conseguir una manera de llamar a alguien de confianza dentro de la Agencia, descubres poco, demasiado poco quizá. ¿Qué hacer? ¿Seguir el plan alterno o elaborar uno? Optas por una tercera opción, tienes todo que perder estando aquí sin alguien en quien confiar... o todo por recuperar...


lunes, diciembre 22, 2008

viejos parajes, nueva ocupación

Te sientas en una banca en el parque central de la capital de un país, por ahora no debes más que esperar una señal que desconoces pero reconocerás. Así lo dijo la voz que te dicta las instrucciones, mínimas casi siempre, pero suficientes, argumentando esta vez que la identidad del contacto le era desconocida también.

Es invierno; el paisaje nevado y la familiaridad del mismo disminuyen la sensación que el helado viento produce en tu rostro. Haz cambiado el peinado y el estilo de vestir solo por si acaso. Sabes que alguien podría reconocerte y tienes excusa preparada, "entrenamiento por parte de mi nuevo empleo" y si eso no funciona del todo agregarás "además quería pasar tiempo con viejos conocidos, pero quería llegar de sorpresa" o algo se te ocurrirá, de todos modos en este negocio eso de planear va poco y la improvisación suele ser la mejor herramienta.

Pasan algunos minutos, sospechas que esto va tardando más de lo que debería y la intuición te dice que algo anda mal. Par de miradas de reconocimiento y detectas "actividad irregular", momento de emprender la discreta huida, menos mal que sabes como moverte en el área. Quién iba a decir hace unos meses que volverías tan pronto para tener tu primer misión internacional y las cosas se iban a complicar de este modo...