“¡Hola! Mi nombre es Cess y soy una Concert Junkie.” Es la mejor explicación que le doy a la gente que se impresiona a la cantidad de conciertos a los que voy, no lo puedo evitar, mi ser lo necesita… Y aunque disfruto mucho dedicarle tiempo a las bandas que voy a ver en vivo, la onda festival es una gozada, es literal el Disneyland para los que padecen la misma adicción que yo. Y estas últimas dos semanas tuve una sobredosis, primero Lollapalooza y después San Francisco Outside Lands. ¿Fue demasiado? No lo creo, definitivamente lo volvería a hacer de la misma forma y las mismas pocas horas de sueño.
Probablemente cuando llegué a San Francisco lo único que quería era dormir, pero la emoción de ver a The Shins no me dejaba; tres noches seguidas tuve una cantidad inimaginable de sueños “viviendo” el momento, que probablemente es lo que me hace dudar si el recuerdo verdadero no fue otra más de mis fantasías idílicas… Ese tipo de magnitud cobraba este evento en mi cabeza y era la razón principal de ir al Outside Lands... sin embargo, básicamente describiré un poco a las bandas que vi y mi perspectiva en general del festival.
San Francisco es una ciudad sumamente bonita, arquitectónica y paisajísticamente, con mucha historia que va desde la fiebre de oro, terremotos e incendios que la han devastado, hasta los movimientos hippie y gay, estos últimos son los que, a mi parecer, le dan más movimiento e identidad a la urbe. Es una ciudad pequeña, tiene muy buen sistema de transporte público y si se quieren dar una vuelta, en verdad es una buena opción turística.
El festival ocurre en el Golden Gate Park, un lugar padrísimo, que es lo que le da el toque mágico a toda la experiencia, es más grande que Central Park y está lleno de pequeños lagos, museos, canchas de deportes y enormes extensiones de áreas verdes. En cuanto al festival, esta fue su cuarta edición y han tocado bandas como Radiohead, Pearl Jam, Dave Matthews Band y Café Tacvba.
The Shins fue la cosa más linda del fin de semana. Hay veces que esperas tanto algo que, o lo supera, o todo lo contrario. Para mi fue un punto de “no me importa qué pasa, los estoy escuchando y no hay más”. James Mercer hace maravillas con la música, definitivamente lo suyo son los lyrics y las voces. Sinceramente sí se notó que la banda ha sufrido movimientos en su alineación y apenas se están adaptando a las presentaciones en vivo, pero si no eres tan fan como yo, no lo notas hahahaha. Se que los volveré a ver, simplemente, lo sé.
Big Audio Dynamite fue una gran sorpresa, muy significativa para mí, sobre todo por Mick Jones. Aunque se separó de The Clash y formó esta banda, para mi, es una de la bases de mi música (sin ponerle género). La gente fue muy “animosa”, aunque probablemente la mayoría no sabía quién les hablaba… La siguiente analogía va a ser estúpida pero, fue como en un Vive Latino, Alex Lora se refirió a la audiencia como “nuevas generaciones”; y, lo mejor de todo, es que ¡ese el punto! Indiscretamente les estaba diciendo a “las nuevas generaciones”: “wey, yo empecé tu desmadre”.
MGMT dejó mucho qué desear… tocaron con pereza, como si hubieran conectado con la banda Pachi-Peda Californiana… hahaha. Ese momento en el
MOTOROKR del 2008 cuando tocaron Kids - la cual esta vez ni apareció en el repertorio- y la gente se volvió loca y fue designada la mejor canción del año en México, está muy lejos.
Clap Your Hands Say Yeah y Foster The People pusieron contenta a la gente. La música de ambos pone de buenas, de repente veías personas saltando y coreando algunas de las canciones con gran emoción.
The Black Keys estuvieron bien, la verdad no tengo grandes comentarios, tienen un público muy consolidado, conocí gente de otras partes de EU que solo los fue a ver a ellos, estuvieron en el escenario principal y nadie se pudo quejar, bien a secas.
The Roots, su presentación creo que fue de los momentos que más prendió, movimientos de manos y cabezas al ritmo del hip hop por doquier. Confieso que me agrada cuando las bandas tocan sus éxitos en versiones diferentes a la de los discos, lo malo es que si te gusta la versión original y la banda ya está harta de tocarla, ya te amolaste… hahaha; eso le pasó a muchos conThe Seed, la tocaron en versión Fast Forward de “a ver si me alcanzan” y veías a algunos californianos Pachi-Pedos con lenguas trabadas… hahaha.
Muse cerró el sábado, los he visto varias veces que, la verdad, no me quedé hasta el final y preferí ahorrarme una hora de transporte de regreso a mi hotel. Su espectáculo es igual, lleno de lásers en conjunto con todos los visuales que llevan a un viaje al público, y con los “viajes” que traía la gente, yo creo que la pasaron bomba, de hecho fue de los más votados cuandoRanger Dave preguntó en Facebook: ¿Qué fue lo que más les gustó?
The Decemberists es otra de las bandas que me emocionaba ver, sobretodo porque probablemente nunca vayan a México. Su estilo se me asemeja mucho a algún texto de Edgar Allan Poe, ese es mi descripción. Varias canciones puestas en práctica a mi poema favorito, Annabel Lee. “It was many and many a year ago, In a kingdom by the sea” -> For me it happened to be San Francisco… A la mitad de la presentación, Colin Meloy organizó un ritual para mandarle “buenas vibras” a Jenny Conlee, la súper miembro de la banda que hace de todo y pone las bases musicalmente, que está probando un nuevo tratamiento contra el cáncer.
Beirut… qué forma más bonita de empezarle a dar fin al festival. Para los que no los conocen, es una banda “instrumental de orquestra con voces profundas y letras sensibles”, la voz de Zach Condon, les da el toque perfecto para llevarte, que depende de cada espectador, a la melancolía o al sentimiento de “esa melodía me agrada (sin ponerle atención a la letra)”. Había gente muy feliz mientras los escuchaban, cabecitas moviéndose de lado a lado con una ligera sonrisa (creo que la música que te hace hacer eso, es de las mejores, te lleva a la felicidad interna sin darte cuenta…).
Arcade Fire fue el gran cerrador del festival y otro de los más votados en la pregunta deRranger Dave. Empezaron fuerte y es una de esas bandas que lo mejor es verlos en vivo, tienen sus presentaciones ya muy consolidadas y la gente no se cansa, esperemos sigan igual.
La banda que hizo a mis oídos y mente decir: ¿Qué es eso? ¡Me gusta! ¡Lo quiero! Fueron los Olds 97’s, country-rock alternativo (sí, ¡y qué!) de Dallas que seguramente escucharán entre mis recomendaciones de los viernes una vez que me meta más a fondo a su música.
Si alguna vez deciden ir al San Francisco Outside Lands, aquí les van unos consejos:
- Lleven chamarra, en verdad hace frío y sobre todo aire.
- El transporte público aunque es bueno, es escaso y es imposible encontrar taxis porque no los dejan estacionarse. Así que, lleven paciencia o intenten quedarse cerca del parque.
- No se puede salir y entrar del festival, así que hay que llevar todo lo posible que se pueda necesitar.
- Si compran el 3-Day Pass, cuiden su impresión o consideren una forma accesible para poder imprimirlo de nuevo, ya que no dan brazaletes. A cuidar el papelito.
- La comida es buena y hay variedad, no se preocupen por comer antes a menos de que quieran ahorrar dinero.
- Si les gusta el vino, ya la hicieron porque hay una carpa dedicada a la venta de vinos de los viñedos de California, son caros pero valen la pena.
- Los refills de agua cuestan un dólar a menos que compren el vaso oficial del evento que cuenta $15.
- Zapatos cómodos y para la ocasión, recuerden que hace frío, hay que caminar y hay mucha tierra, más que un parque, es un bosque.
A rockear se ha dicho!