martes, octubre 06, 2009

el momento de leer


A unas cuantas páginas de concluir y me queda la certeza de que hay libros que te eligen y que hay momentos específicos para leerlos.

Hace algunos años, cuando era estudiante de preparatoria varios de mis compañeros tuvieron que leer un libro de Mario Vargas Llosa. Me parece que la materia se llamaba Análisis Literario, y el programa no aplicaba para todos los grupos, mi profesora no nos encargó esa lectura y a mi me parecía de lo más normal esa situación. Luego de varios años, en un estante reconocí el título de aquel libro que no me había tocado leer, lo tomé y lo compré para dejarlo guardado un largo tiempo.

Dos veces se me había negado la oportunidad y lo agradezco. En la prepa quizá lo hubiera leído de prisa para el examen y sin mucho ánimo. Al comprarlo lo habría dejado inconcluso por la "falta de tiempo", y con ese comienzo, probablemente no lo hubiera retomado hasta que me encontrara sumamente aburrido y con ese libro como única alternativa de esparcimiento. Hoy, luego de lo que ha pasado en mi vida en estos años sé que definitivamente éste era el momento de leer la historia de Alberto, el Esclavo y el Jaguar. Aun no logro identificar por qué lo compré, ni por qué lo dejé para ahora, tal vez es que él me compró porque sabía que de no encontrarnos en esa repisa del antiguo Palacio de Minería yo no lo habría ido a buscar, y tal vez me dejó para ahora porque antes no le habría dado ese justo valor que me está llevando a etiquetarlo como favorito. En fin, mejor sería volver a la lectura que con tantas ganas quiero continuar pero sin concluir, el libro me ha atrapado de un modo que hace mucho no me ocurría, mejor me vuelvo a caminar por la avenida Larco, a tomar el Expreso a Lince, dormir en la cuadra de la primera sección del Leoncio Prado, al cine Bellavista, mejor me vuelvo a La ciudad y los perros...