miércoles, noviembre 16, 2011

Sin miedo a ganar


Media decada sin campeonato. Casi un lustro completo que se ha ido demasiado rápido y nos ha dado mucho aprendizaje. Altibajos de resultados, pero respetando la filosofía lo más posible; seguimos siendo el equipo de los buenos partidos buscando el mejor resultado aunque no siempre se logre. Han pasado algunas temporadas jugando bien a secas, sin convencer y a veces con caidas estrepitosas, pero ahora la oportunidad se presenta clara y el equipo pinta como favorito para llevarse la gloria. No será fácil, nos hemos quedado sin nuestro mejor elemento para evitar la caída del marco y la verdad es que nuestras fallas son las mismas de toda la vida, de cualquier manera sabemos que es el momento de vencerlas y seguir avanzando. Vamos por el campeonato, no nos basta haber hecho todo bien hasta el momento, y aunque las dudas se posan como nubarrones sobre nosotros, sabemos que tenemos todo, bueno casi, nos falta una ayudadita del Destino (que sabemos siente predilección por nuestra camiseta) y de Fortuna (que a veces nos protege y otras nos abandona). Ya veremos si al pasar de los días el panorama clarifica y sumamos una estrella.

lunes, noviembre 07, 2011

24 horas después


Y aquí estoy 24 horas después. Mismo lugar, pero distinta ubicación. El mismo yo, pero ya no igual a hace 24 horas; más ligero, me faltan dos elementos. Me falta eso que ya dije y me sobraba. Me falta eso que desde hace mucho me ha faltado... gracias por ayudarme con lo primero, lástima que no se pueda arreglar lo segundo...

martes, noviembre 01, 2011

El efecto festival [2 de ?]: "vamos queriendo más y más"


La frase que da el título a esta entrada es justo lo que logra Kinky en sus presentaciones en vivo, que el público quiera más y más. Esta es otra de esas bandas a las que una actuación en un festival les facilitó ganarse una oportunidad, sólo que su camino fue distinto. Curiosamente las actuaciones de Kinky en mí provocaban que quisiera más y más, pero sólo en vivo, porque con sus discos no lograba recibir esa energía transmitida desde el escenario. Era un efecto raro, pero en cierto modo agradable, me motivaba a verlos más y más aunque no pudiera escucharlos "es estudio".

No ubico el momento en que esto cambió, pero ahora puedo poner alguno de sus discos o sintonizar la radio y al oirlos en algunas ocasiones alcanzar esa conexión que tan bien saben establecer en vivo.

¿Me pasa con otras bandas? Sí, pero con ellos era mucho más notorio. ¿A ustedes les ocurre que quieren más y más, pero sólo en vivo?