jueves, junio 10, 2010

Agua para limpiar las heridas


Parecía sólo otro concierto; la primavera está por culminar en Tenochtitlan y el verano asoma cada vez más, tarde cálida con viento fresco en el hipódromo, nuevo escenario para la banda. Un buen motivo y pretexto para esta nueva reunión, todo armonía, como siempre, pero el curso de la noche cambió haciendo más especial e inolvidable todo. Detrás de las nubes Tlaloc escuchaba con atención, y una frase de la canción compuesta por Cerati y que los mexicanos le dedicaban para su recuperación dio forma a su plan: “nadie puede venir a rescatarnos, estoy muriéndome de sed”. La puesta en marcha aguardó al momento aquel en que las voces se fundían:

Agua para limpiar las heridas, que antes de sanar debo exponer. Agua para arrastrar la inmundicia, que se ha acumulado sin querer.

Agua para alimentar el árbol, que un día su fruto nos dará. Agua no me faltes este año, dentro de tu ciclo quiero estar.

Y con agua clara saciaré la sed que a mí me persigue. Y con agua clara brindaré porque hoy estamos juntos otra vez.

El dios mexica desató su furia para probar la lealtad de los asistentes, pero principalmente de la banda sobre la cual dejaba caer sus latigazos de lluvia y granizo a manera de reclamo por haber engalanado el oído de extranjeros y dioses rivales, por elegir como escenario un lugar donde las bestias traídas por los invasores españoles son alabadas, por no tener otra manera de decirles “como los extraño, me falta tooodo en la vida si no están”. Y luego de enfurecerse y descomponer bocinas y pantallas, no pudo más que llorar sin cesar hasta quedar exhausto y hacer una pausa en medio de su infinito dolor al escuchar la canción que sin duda más le hiere, para luego llorar de nuevo, esta vez de arrepentimiento por haber pensado mal de sus hijos y luego de alegría por tenerlos de vuelta. La banda le correspondía al dios y no dejaba de tocar, los asistentes que permanecían hacían lo propio y se entregaban al goce demostrando ser capaces de bailar por su cuenta con la banda cafecitos, con la banda tacvbitos, sin tener que ir a New York para ver allá que pasa, enamorándose de las morras de la secu veintitrés, dando su amor en un concierto bajo la lluvia, rifándose y bailando tibiritabara, estando a su lado, nunca dejándolos solos, quedándose otra vez hasta el final cuando se recogen ya los vasos rotos…


miércoles, junio 09, 2010

Aaaaaaarrrancan


[léase de corrido, a máxima velocidad y sin pausas, hasta que se le indique, tome aire antes de comenzar] Nos acercamos a la reeeecta final de la primavera y damos por comenzados una serie de eventos que en los siguientes días vaciarán los tinteros y llenaran las hojas de los diarios de nuestro paísss [pausa, pero siga leyendo rápido] Eeeel primero de dichos eventos se lleva acabo esta noche ni más ni menos que un hipódromo al norponiente de la capital mexicana con una carrera de campeonato protagonizada por los cuatro jinetes más famosos de La Florida lugar aquel donde la curva de los circuitos recuerdan a la pista donde esta noche estos jinetes calbalgarán su avalancha de éxitos y una que otra rolita especiaaaaal [pausa] El siguiente evento ocurrirá en menos de dos días con ubicación en el sur del continente africano nos referímos al inicio de una justa deportiva que como cada cuatro años levanta grandes expéctativas en toooooodo el globo terráqueo y que esperamos fervientemente arroje como campeón a la nación holandesa [pausa] Cooooooontinuaremos con un festejo de cumpleaños con lugar y tiempo por definir quizá seguido de un par de toquines para luego enfilarnos al encuentro con uno de los grandes músicos que la Argentina ha dado al mundo y culminar nuestros eventos primaverales poniendo fin a una espera de once años por ver la secuela de una de las cintas de dibujos animados más influyentes en la cultura actual y que sin duda cambió la manera de concebir este género cinematográficoooo [última pausa] Aaaaaaagradecemos su seguimiento durante estos casi cuatro años y agradecemos también su compañía en los eventos que están por venir y para redondear este marco damos la señal de salida de esta nooche con un tradicional ¡aaaaaaarrrancan!