Dos entregas previas, conocidas como sencillos, hacían que el pronóstico sobre el producto final fuera reservado. Dos estilos de una misma banda que a ratos (largos) parece haber olvidado su esencia en pos de aumentar el número de seguidores y las ganancias, pero que sigue apegada a ella en sus letras y acordes de modo a veces tan natural que uno no puede más que sonreír al escucharlos y reconocerlos por lo que eran antes (¿o debiera decir "siguen siendo"?).
Es cierto, los tiempos cambian y lo peor que puede hacer una banda es sonar siempre igual. Afortunadamente lo entienden sin llegar al grado de reinventarse en cada álbum. Desafortunadamente es inevitable comparar con lo que han hecho anteriormente, ellos mismos pusieron la meta alta. Pistas que recuerdan muchísimo al "Anoche" por las transiciones entre ellas, o que incluso hacen parecer que una misma canción es dos. Pistas que tienen tintes de las canciones más tranquilas del "Infame". Pistas cuya música resulta parecida a nada del "Miami", "Dopádromo" o del "Vórtice Marxista". Pistas que invitan a ir a la pista de baile. Pistas que serán siempre lados B aunque hayan llegado al disco principal. Pistas con la picardía del "Jessico".
¿Qué tan bueno resulta "A propósito"? No podría responderlo, esta tarea no obligatoria de escucharlo a detalle me ha llevado a cambiar mi primera impresión y mi veredicto es imparcial. Debo advertir que lo mismo ocurrió con "Mucho" (y "Mucho +"), y en menor medida con "Anoche". ¿Lo recomendaría? Sin duda; siempre he pensado que hay discos que valen la pena por el todo, y otros que valen la pena como el marco de un par de canciones, "A propósito" cae al menos en la última categoría. ¿Algo que destacar? Sí, pero como en este momento me encuentro en esa posición que todos a mi alrededor fingen estar entusiasmados, prefiero dejarlo para luego y que lo escuches más de una vez antes de que conversemos un rato a propósito de este nuevo álbum.
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